domingo, 3 de agosto de 2014
sábado, 20 de abril de 2013
Quiero...

domingo, 10 de febrero de 2013
domingo, 5 de junio de 2011
Aprendiendo a amar
¿Tú sabes amar?
Yo estoy aprendiendo.
Estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aun cuando ellas me decepcionan
cuando huyen del ideal que tengo para ellas. Cuando me hieren con palabras o acciones impensadas.
Es difícil aceptar a las personas como son, no como yo deseo que ellas sean.
Estoy aprendiendo a amar, estoy aprendiendo a escuchar.
Escuchar con los ojos y oídos, escuchar con el alma.
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas.
Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras superficiales.
Descubrir la angústia disfrazada, la inseguridad enmascarada, la soledad encubierta. Penetrar la sonrisa fingida, la alegría simulada, la vanagloria exagerada.
Descubrir el dolor de cada corazón.
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a perdonar.
Porque el amor perdona, lanza afuera las tristezas y cura las cicatrices que la incomprensión y la insensibilidad grabaron en el corazón herido.
El amor no alimenta heridas con pensamientos dolorosos, no cultiva ofensas con lástimas y autocompasión.
El amor perdona, olvida, extingue todos los trazos de dolor en el corazón.
Paso a paso estoy aprendiendo a perdonar, a amar, estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas.
Valor enterrado por el rechazo, por falta de comprensión, cariño y aceptación, por las experiencias
duras vividas a lo largo de los años.
Estoy aprendiendo a ver, en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dio.
Estoy aprendiendo, pero ¡cómo es de lento el aprendizaje!
¡Cómo, es de difícil amar Incondicionalmente!
Todavía tropezando, cometiendo errores, estoy aprendiendo…
Vamos a intentar amar a nuestros hermanos como Dios nos ama…
Anónimo.
Hagamos un trato
Si alguna vez adviertes que te miro a los ojos,
y una veta de amor reconoces en los míos,
no pienses que deliro, piensa simplemente que puedes contar conmigo.
Si otras veces me encuentras huraño sin motivo,
no pienses que es flojera;
igual puedes contar conmigo.
Pero hagamos un trato, yo quisiera contar con vos,
es tan lindo saber que existes, uno se siente vivo,
y cuando digo esto, no es para que vengas corriendo en mi auxilio,
sino para que sepas que vos siempre puedes contar conmigo.
Mario Benedetti
lunes, 21 de febrero de 2011
Reflexión del amor
Pues ahí tienes todas las semillas de la vida. Ahí tienes la siembra de la fe, del dolor, de las lágrimas y de los milagros.
El momento más luminoso es encontrarlo, el más decisivo es arraigarlo y el de mayor rendimiento, cultivarlo y saber vivirlo todos los días.
Recuerda que buscar amor no es amarse, y vivirlo a medias es como no haberlo conocido. Hay que darse por entero.
¡Cuántas vetas ocultas llevabas sin saberlo! ¡Cuánto que aprender tu corazón, que volar tu pensamiento, que decir tus palabras y que iluminar tu alma!
¡Cuántas vetas ignoradas y cuántos manantiales cerrados estallan de pronto inundándote la vida!
No concibas el amor tan perfecto que te resulte irrealizable… ni tan imperfecto, que te resulte vulgar.
No cierres la llave a la sinceridad y la confidencia, porque detrás de esa puerta se mudarán el silencio y la incomunicación, y poco a poco te irán despojando de todo lo que tienes.
Las cosas del amor no son de fuerza, sino de entendimiento; no se imponen, hay que dejar que broten solas. No lo derroches, pero tampoco lo restrinjas. No lo reclames, ni lo fuerces, ni lo exijas: gánatelo, merécetelo y dale cuerpo haciéndolo renacer muchas veces.
Es mejor la confianza que el encubrimiento, ceder que mentir, comprender que empecinarse, probar que rechazar, convencer que obligar.
Piensa antes de obrar. No juzgues con precipitación. No te exaltes, no te apasiones. Busca el justo medio, el equilibrio, el aplomo.
El respeto es esencial: si fallas, el amor se resquebraja y perece. Es como haberle dado el golpe de muerte.
El amor es lo único que alivia el dolor. Es como un aceite suavizante para lo áspero, lo reseco, lo duro que encierra la vida.
Cuando se ama, el corazón no es rígido, es ondulante… como si lo movieran la brisa y la condescendencia. El rencor es tan corto que va derecho por el camino del perdón.
La cicatrización es tan rápida, tan imperceptible, que casi no da tiempo a las disculpas y las explicaciones. Con esta cadena de perdones se hace el amor.
Y con ese amor se hace la vida.
sábado, 27 de noviembre de 2010
Amar es enseñar...
Si es cierto que me amas, no pongas en mis manos
el pez que otros pescaron a fuerza de remar
no quiero ser tu esclavo, prefiero ser tu hermano
levántate, camina, enséñame a pescar…
Si es cierto que me amas, no cubras mis harapos
con telas que otras manos tejieron y es mejor
que sienta yo el orgullo de ver sobre mis hombros
el paño que mis manos hicieron con amor…
Si es cierto que me amas, no pongas en mis manos
el pan que otros ganaron, y te pido por favor...
Invítame a los campos, entrégame un arado
el pan es mas sabroso mezclado con sudor…
Si es cierto que me amas, no trates de narrarme
la historia de otros hombres, difícil de entender
despiértame a la vida, tu puedes levantarme
invítame a la escuela, enséñame a leer…
Si es cierto que me amas y sientes en el alma
la paz y la esperanza que ha puesto en mi tu Dios
ayúdame a ser bueno, yo anhelo tener calma
enséñame la senda del bien y del mal…
Si es cierto que me amas, estréchame la mano
enfréntame a la vida, anímate a luchar
ayúdame a ser libre, yo quiero ser tu hermano
que amor no es sentir lastima, amar es enseñar...






